La Orden Negra

La Orden Negra de Pan Europa

No capitularemos – no, ¡nunca!
Podemos ser destruidos, pero si lo somos, arrastraremos un mundo con nosotros – un mundo en llamas.

Si bien la raison d’être de La Orden Negra de Pan-Europa se ha puesto al descubierto anteriormente, una adenda a los cimientos del gestalt puede proporcionar una indicación de la corriente que subyace a la superficie y, aunque de manera inarticulada, exhibir una insinuación de lo que se pretende dar forma. TBO ha declarado explícitamente anteriormente que somos, en esencia, una Orden Aeónica. Expresamos y buscamos presenciar el lado oscuro de la Conciencia Europea y lo que implica la promulgación del Imperium, en la realización de que tal logro no puede lograrse mediante la mera visualización, porque “Imperium tiene que ser creado, a través de la lucha, y no puede ser simplemente deseado en la existencia.”

TBO se ha descrito hasta ahora de manera diversa, lo que limita a un grado vano al tratar de limitar dentro de una categorización específica las formas en que se alcanzan los objetivos. La base de la Orden se establece en la realización de VINDEX; el mismo contraste de la enfermedad que es el espíritu magi. Más recientemente, esto se ha manifestado dentro del Espíritu del Nacional-Socialismo, que sigue siendo hasta el día de hoy la antítesis misma a lo que ha sido de Occidente desde su derrota militar. Existimos como expresión de lo indo-ario, y nos basamos en el inconsciente colectivo europeo que refleja el medio ambiente, la expresión religiosa y el impulso cultural de dicha sangre.

TBO es, como siempre lo ha sido, una expresión orgánica del Alma Occidental. No buscamos permanecer adormecidos por el vínculo de la historia; el valor de la historia con demasiada frecuencia sirve como la soga por la cual muchos cadáveres se balancean en el viento con la semblanza de seguir vivos, mientras que los cuervos arrancan los ojos del cuerpo podrido. Sin embargo, reconocemos que “necesitamos historia, pero la necesitamos de una manera distinta a como la necesita el holgazán malcriado en el jardín del saber, pese a que éste contemple con desprecio nuestras necesidades y las considere rudas y carentes de gracia. Esto quiere decir que necesitamos la historia para la vida y para la acción, aunque, en realidad, no para su cómodo abandono, ni para paliar los efectos de una vida egoísta y
de una acción cobarde y deshonesta. Sólo en la medida en que la historia sirve a la vida queremos servirla nosotros, aunque exista una manera de practicarla y una apreciación de la misma por la que la vida se atrofia y degenera: un fenómeno cuyos curiosos síntomas hay que llevar ahora a la experiencia de nuestro tiempo de un modo tan necesario como doloroso.”

Porque el aspirante ideal de TBO encuentra que “los valores y luchas de esos mundos pasados ya no le interesan salvo desde el punto de vista histórico. Así se ha vuelto ‘ahistórico’ en el sentido más profundo y se ha distanciado de la masa de hombres que viven enteramente en los límites de la tradición. De hecho, él es completamente moderno sólo cuando ha llegado al borde mismo del mundo, dejando atrás todo lo que ha sido descartado y superado, y reconociendo que está ante un vacío del que todas las cosas pueden crecer.”

Siendo también de relevancia, citamos en profundidad, de El Anticristo, de Nietzsche:

Mirémonos de frente. Somos hiperbóreos, y sabemos bastante bien cuán aparte vivimos. “Ni por tierra ni por mar encontrarás el camino que conduce a los hiperbóreos,” Píndaro ya sabía esto de nosotros. Más allá del septentrión, de los hielos, de la muerte, se encuentra nuestra vida, nuestra felicidad… Nosotros hemos descubierto la felicidad, conocemos el camino, hallamos la salida de muchos milenios de laberinto. ¿Quién más la encontró? ¿Acaso el hombre moderno? “Yo no se ni salir ni entrar; yo soy todo lo que no sabe ni salir ni entrar”, así suspira el hombre moderno… Estábamos aquejados de esta modernidad, de una paz pútrida, de un compromiso perezoso, de toda la virtuosidad impura del sí y del no modernos. Semejante tolerancia y amplitud de corazón, que lo perdona todo porque lo comprende todo, es para nosotros viento de sirocco. Vale más vivir entre los hielos que entre las virtudes modernas y otros vientos meridionales… Fuimos bastante valerosos; no tuvimos clemencia ni para nosotros ni para los demás; pero por largo tiempo no sabíamos dónde nos conduciría nuestro valor. Nos volvimos sombríos, nos llamaron fatalistas. Nuestro fatum era la plenitud, la tensión, la hipertrofia de las fuerzas. Teníamos sed de rayos y de hechos; estábamos muy lejos de la felicidad de los débiles, de la abnegación, En nuestra atmósfera soplaba un huracán; nuestra naturaleza se oscurecía porque no hallábamos ninguna vía. Esta es la fórmula de nuestra felicidad: un si, un no, una línea recta, una meta.

El espíritu mismo de la Orden Negra ha estado siempre más allá del incesante repique de cualquier cosa que pueda considerarse como contemporánea, hoy estamos casi completamente despojados de que cualquiera que justifique tal adulación; o en el caso ejemplar, de aquellos que desean verse a sí mismos como tales. Una alineación a un arquero dibujando una flecha sólo es momentáneamente posible hasta que dicha flecha se libera. “La lucha“, para citar a The Chief, “es espantosa sólo para los débiles“.

Una vez más, en sus palabras encontramos cierta semblanza, cercana, aunque no del todo concisa, en la raison d’être que subraya nuestro propósito, el que tratamos de manifestar a través de la creación de la Orden: “Deseo una generación violenta, dominante, intrépida y feroz. Debe ser capaz de soportar el dolor. No debe mostrar ningún signo de debilidad o ternura. El depredador libre y magnífico debe brillar una vez más en sus ojos.”

TBO es ante todo, una orden práctica, con la expectativa y la necesidad de buscar la transformación a través del calvario de la experiencia. No hay atajos ni compendios que sean posibles con el fin de obtener de alguna manera la visión mediante el razonamiento abstracto; uno aprende de ninguna mejor manera que sangrar al ser herido. Los objetivos que se buscan a través de TBO como expresión orgánica no pueden simularse por otros medios, ni sustituirse por alternativas; no hay compromisos en la búsqueda del Imperium.

Subrayando todo TBO, de esta manera tan práctica se reconoce en nuestra búsqueda el expresar e integrar esa Sombra que “la iluminación no se produce al sentarse alrededor de la visualización de imágenes de luz, sino al integrar los aspectos más oscuros del Ser en la personalidad consciente“.

Agios o Vindex!